5 de septiembre de 2008

APOLOGÍA DEL PECADO (JUAN SANTACHITA – 2008)

Hace ya varios meses que vengo (des)esperando un día que me tiene a maltraer, como si fuera el mismísimo día de vuelta a la escuela. Me invade un sentimiento confuso: no se si prefiero morir de dolor cuando llegue o aceptarlo con resignación como un alivio, pues ya no puedo seguir especulando o fantaseando con algo que me excede, además mi corazón no da abasto.
No extraño la rutina de calzarme el guardapolvo planchado ni tomar mi cuaderno para escribir las palabras más dulces que de cualquier forma permanecerán ausentes e inermes. Sin embargo, espero ese día derrapando maldiciones entre copas y versos de ceniza, palabras que jamás llegarán a conmoverte.
Por eso querría no tener que asistir a aquella celebración a cielo abierto pero lo reconozco, me gusta sufrir.
Por el momento, voy preparando mi impermeable y auguro la lluvia que, al menos por un tiempo, prolongue el fin de mis días, cuando aquel beso ajeno y ladino estalle en mi pecho desgarrando mi corazón.
La claridad que vestirá tu cuerpo reluciente será para mi una cárcel de blancos bordeados y prolijos drapeados.

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